“Lo hacemos por ti”
- Grupo 4
- 26 may 2021
- 6 Min. de lectura
Actualizado: 27 may 2021
Por: Isabella Meza Viana

Aún no era medio día, Karina agradecía charlar temprano. Las tardes de los fines de semana siempre eran muy concurridas para su emprendimiento. Había una sensación de bochorno en el ambiente, el paisaje estaba nublado. No se podía ver los cerros que acompañan, como de costumbre, el paisaje vallenato. En medio de ese entorno particular, Karina se acomoda su cabello y da un leve estirón a su camiseta. Era rosa palo y, con letras negras grandes, se distingue “Decoparty”. En un tamaño, relativamente más pequeño, se lee “lo hacemos por ti”.
Karina Campo Cuello es madre de dos niños, Luis Camilo y José David, con 31 años se enamoró de la decoración, una pasión que es el sustento actual de su núcleo familiar. “Decoparty”, ese es el nombre del emprendimiento que, con amor y esfuerzo, lidera Karina. Su esposo, su cuñada y, en ocasiones, hasta su papá forman parte de ese equipo que hace posible la entrega de detalles y eventos especiales para la conmemoración de celebraciones.

“Yo trabajaba como auxiliar de enfermería, luego dejé de ejercer”. A pesar del desencanto que puede causar vivir en uno de los departamentos con mayor índice de desempleo para las mujeres, como lo es el Cesar, Karina se ríe. “Al principio fue chistoso. Una primita cumplía años, la mamá me pidió que la ayudara a decorar la fiestica. Yo siempre he sido la persona de la familia que pone así sea un globito o una torta. Eso fue hace siete años, pero la gente siempre preguntó quién había decorado esa fiesta, siempre decían: Karina”.
Pero, no sería, hasta tiempo después, que el primo de su esposo le ofrecería trabajar en su local de eventos y decoración, llamado “Mi festín”. Mucha gente que deseaba realizar un evento empezó a buscar a Karina, ni siquiera al dichoso local. Cuando este local cerró, Karina tomó una decisión, crear una tienda digital desde cero. Con mucho por delante, un 2017, nació “Decoparty”.
Los adagios del imaginario popular colombiano citan que “colombiano que se respete, es buen rebuscador”. Karina, con firmeza, expresa que el rebusque sí es una forma de comenzar a emprender, pero, necesita de un ingrediente fundamental para que esa idea no muera, eso es el amor. “Muchos trabajan solamente porque necesitan un ingreso. Obviamente uno busca ganarse ese ingreso, pero combinado con amor y pasión, eso lleva lejos”, mientras Karina lo dice, explica que ella siempre se está haciendo preguntas de cómo seguir avanzando, como si pudiese crear un mundo en su cabeza y materializarlo en productos que, al final, pretender dar amor a los demás.

De hecho, una de las experiencias favoritas de Karina, no es donde todo sale perfecto, sino donde su trabajo se hizo con amor. Por recomendación directa de una prima, a Karina le habían encargado la decoración para un cumpleaños de un niño, “un primer añito, era la primera vez que ella me contrataba”. La contratante, mamá de aquel bebé, era una persona exigente. Además, el evento contenía piezas personalizadas, traducido en varios días de trabajo previos.
El día del evento, el esposo de Karina había llegado trasnochado de su trabajo, pero el cansancio no fue impedimento para colaborarle en toda la puesta en escena de la fiesta, con supervisión de la clienta, claro está. Eran aproximadamente las 5:30 de la tarde, cuando terminó la decoración. Todo estaba en su lugar y, más importante, a la clienta le había encantado su trabajo. Karina y su esposo estaban por acostarse, de improvisto sonó su celular. La llamada era de la fiesta, se había caído toda la decoración.
“Yo lo que hice fue llorar y llorar”. Tuvo que irse de vuelta al evento, entre lágrimas y la hinchazón de su cara, sintió un abrazo reconfortante, al voltearse a ver quién era la persona, era su clienta. “Ella me dijo: Todo me encantó, quedó hermoso, son cosas que nos pueden pasar a todos”, Karina sentía una gran responsabilidad, pero ver a la persona que fue exigente en los detalles más pequeño volverse comprensiva, calmó su llanto. Después de esa retrospectiva, Karina vuelve a sonreír. “Lo más curioso, es que después de todo eso, hoy es una de mis mejores clientes”.
Los momentos de crisis, se vuelven oportunidades con la persona adecuada. Oscar Novoa lo sabe perfectamente. Como esposo de Karina y padre de 2 pequeños se propuso darlo todo en la hotelería. Allí tenía largos turnos, pero era un trabajo que prometía llevar pan a su mesa. Sentado y meditativo, Oscar recuerda como durante el 2020 tuvo que dejar su empleo. “Pandemia”, la causa principal de un gran incremento de la tasa de desempleo en el país. Con Karina encabezando “Decoparty”, se propuso ayudar hasta que la contingencia pasase, hoy trabaja con ella de tiempo completo.
Melvin Campo es un taxista de franja fucsia en la ciudad de Valledupar. Manteniendo la bioseguridad, sigue andando por las calles vallenatas al son de Radio Esplendor de Vida. Sin embargo, con las dificultades propias de los confinamientos y toques de queda ha tenido la función de domiciliario en “Decoparty”. Ayuda a su hija, Karina, en la medida que su carro y las ganas de apoyarla se lo permiten.
Aunque, para muchos emprendimientos, la pandemia ha significado algo negativo, para “Decoparty” no es el caso. Los eventos sí disminuyeron, pero Karina resalta que los detalles, regalos y anchetas de regalo están por las nubes. En la creatividad, en el mundo de posibilidades infinitas de Karina, esto se ha vuelto una oportunidad de crecer en su entorno digital y crear lo que ella llama “nuestra comunidad”.

Al principio de la emergencia sanitaria sintió miedo, pensó en parar todo, pero ese furor por seguir adelante en la adversidad le demostró que la mejor decisión fue continuar y mirar al futuro, sin importar la incertidumbre.
Colombia vive una situación compleja. Karina resalta que, con algunos bloqueos en el marco del paro nacional, varios elementos que mandaba a pedir en distintas zonas del país no le están llegando. “Las canastas de madera que uso para algunos detalles, no me llegan. Pero, no me puedo quedar quieta esperando a que todo esto pase, porque estaría parada todo el tiempo que dure el paro. Por eso es importante reinventarse y ser creativo”.
Karina encontró que, en Valledupar, tiene acceso a bandejas metálicas. Decidió pensar en un nuevo producto y lo presento a su comunidad de clientes, vía Instagram. El recibimiento fue tan grande, que ha tenido pedidos frecuentes de este nuevo producto.

Para el día de las madres pasó algo similar. Muchas personas estaban confundidas si sería la celebración este último fin de semana del mes o el segundo domingo de mayo, como se tiene por costumbre. Ante esa incertidumbre, Karina encuestó a sus clientes, vía Instagram. La mayoría escogió el segundo domingo de mayo. Pero, sin dejar de lado a la minoría que escogió el 30 de mayo, realizó dos catálogos con productos y los ofreció para las dos fechas. ¿Resultado? Pedidos y trabajo por delante.

A diferencia de otros emprendimientos locales, me llené de curiosidad por saber como se llegó al slogan de “lo hacemos por ti”. La cara risueña de Karina no se hizo esperar, ella quería marcar la diferencia, tener algo que la distinga de otros emprendimientos, allí nace su slogan. Sin embargo, no es gratuito, Karina es consciente de que son los emprendedores los que hacen, muchas veces, cosas que una persona, ya sea por tiempo, ocupaciones o desconocimiento no hacen.
“Decoparty” pretende saldar ese espacio y volverse una posibilidad para aquellos que deseen una celebración de calidad y accesible. Karina, con algo de jocosidad, cuenta que le ofrecieron comprar su slogan y que la cantidad era de considerar. Sin embargo, entre tanto echar lápiz para conseguir uno nuevo, llegó a una sola conclusión, ese slogan hace parte imborrable de su marca y, por esa razón, se queda en “Decoparty”.
Con pedidos por cumplir y en pleno fin de semana, Karina agradece la invitación, vuelve a pasearse el cabello por sus manos, dejando ver otra vez su camiseta, se estira un poco en su asiento y brinda una sonrisa. Quién sabe hasta cuando seguirá imaginando mundos posibles a través de la decoración, pero ella me mira y con optimismo recuerda que el amor es el motor fundamental de cualquier idea. Me pregunta si necesito algo más, yo le digo que el día de las madres la mayoría ya lo había celebrado y que pasé la celebración como la tacaña de la casa. Ríe y me dice que “cualquier cosa, lo hacemos por ti”.
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